sábado, 2 de febrero de 2013

SE DICE DE LA COCA-COLA

La historia de la Coca-Cola está llena de curiosidades interesantes, desde sus modestos comienzos, pasando por una meteórica expansión, hasta su actualidad como una de las marcas más punteras del mercado mundial. Muchas mentiras y leyendas urbanas se han difundido durante los 127 años que va a cumplir la bebida, pero antes de relatar los mitos y errores más divulgados, vamos a recordar algunos datos reales sobre sus orígenes y de  los primeros  años de comercialización de la Coca-Cola.

En el año 1886, en la ciudad de Atlanta (Georgia) un farmacéutico llamado John Stith Pemberton desarrolló la fórmula de un jarabe para aliviar el dolor de cabeza y calmar los nervios. Su contable, Frank Mason Robinson, ideó la marca y diseñó el primer logotipo. Ese año, Coca-Cola vendió una media de nueve gaseosas diarias.

En su primer anuncio publicitario, en el rotativo Atlanta Journal el 27 de Mayo de 1886, se destacaban sus grandes cualidades como bebida y refresco, describiéndola como "la nueva y popular soda". Al acabar ese año, el negocio dejó un saldo negativo, con unas  pérdidas de 20 dólares debido  a los  costes de  fabricación.

En 1887, Pemberton tramitó la patente de la marca Coca-Cola, pero por necesidades económicas, en julio del mismo año, vendió  el 66% de  sus derechos sobre  la marca, muriendo pocos meses después.
 
En 1891 otro farmacéutico, Asa Griggs Candler, compró la marca y el 21 de enero de 1893 la registró en Estados Unidos.
 
En 1897 se vendió el producto por primera vez fuera del país, exportándose a Hawai y a Canadá, abriendo nuevos mercados.
 
Ya en 1898, solo doce años después de la creación de la Coca-Cola, se podía encontrar  en cualquier estado de  EE.UU.
 
El 28 de diciembre de 1899 se reunieron por primera vez todos los empleados que tenía la compañía, un total de 20 personas.

En 1901 se gastaron 100.000 dólares en publicidad y diez años  más tarde el presupuesto ya era de un millón de dólares.

Coca-Cola llegó a España en los años veinte, pero tuvieron que pasar 30 años para  que hubiera un consumo significativo.

La expansión internacional crecía de forma imparable. En lugares como México, Cuba o Bermudas tuvieron que cambiar el nombre porque ya existían productos registrados como Coca-Cola. En otros casos, la traducción o la pronunciación eran poco comerciales, como en China, donde decidieron llamarle  "Koo-Koou-Koo-la", que  se traduce como "deliciosa felicidad" y se  adaptaba mejor  al idioma.
En 1960, la oficina de marcas de Estados Unidos permitió la inscripción de la "botella contorno" en el Registro Principal con la categoría de marca registrada en lugar de hacerlo como una patente, un logro extraordinario para un envase comercial. La botella ya era una seña de identidad de la marca.

Pero probablemente su principal propiedad identificativa es el sabor tan especial que ha cautivado a millones de personas. Sobre la fórmula de elaboración se ha escrito mucho y no es fácil saber que es verdad y que es mentira. Se cree que la bebida ha variado su composición varias veces a lo largo de los años, aunque la empresa solo admite algunos cambios menores de la receta original. Muchos competidores han buscado ese sabor, pero de momento nadie ha conseguido la combinación exacta  de los ingredientes  o sus proporciones.

En la imagen, el presidente de la compañía, Muhtar Kent, con la caja que contiene la cotizada fórmula, que fue cambiada de ubicación en el 125 aniversario de la bebida, en 2011, trasladándose del banco SunTrust  de  Atlanta (Georgia) al  museo "El mundo de Coca-Cola", localizado en  esa  misma ciudad.

Otro de los grandes pilares del éxito de la marca, es la importante inversión que se ha hecho en publicidad desde sus inicios. El presupuesto para este capítulo ha ido creciendo al mismo ritmo que la compañía y los buenos resultados de las ideas publicitarias la han llevado a todos los rincones del mundo. Todavía siguen en la memoria de muchos algunas de las míticas frases de campañas históricas como "Beba Coca-Cola",  "Una Coca-Cola y una sonrisa", "La chispa de la vida", etc. La inversión en "merchandising" también se ha convertido en un negocio importante y hay muchos coleccionistas "cocaloinómanos" que se dedican a tratar de conseguir todo tipo de objetos de la marca.


Además de todas estas curiosidades reales, la intención de este artículo es repasar también algunas de las mentiras sobre la Coca-Cola; esas leyendas urbanas que, en muchos casos, son errores muy antiguos  que siguen circulando  y que  la gente los difunde con  el convencimiento  de que son ciertos.

De este producto se ha dicho que es capaz de descomponer trozos de carne y dientes, que desatasca las tuberías, que sirve para aflojar los tornillos, limpia las manchas de grasa en la ropa y es un poderoso espermicida. Los que se han tomado la molestia de comprobarlo, han verificado que todas estas afirmaciones son mentira, pero eso no impide que sigan formando parte  de  la mitología popular.

También mucha gente cree que en Estados Unidos se realizó una prueba en un cine para comercializar la bebida, a base de mensajes subliminales. El experimento en cuestión habría sido organizado por James Vicary en 1957 durante la proyección de la película "Picnic" y consistía en incluir algún fotograma con  un mensaje publicitario de la marca mezclado con los fotogramas de la película, con la intención de influir en el subconsciente del espectador y provocar el deseo de beber Coca-Cola. Se decía que durante la sesión de cine había aumentado un 18% el consumo del refresco. Pasados unos años, Vicary, el supuesto autor de la prueba, reconoció en una entrevista que todo fue una mentira inventada por él y que nunca se hizo tal experimento.

En cuanto a los efectos nocivos de su composición, se han extendido muchas falsedades, incluso puede que algunas de ellas fueran divulgadas por competidores comerciales en un intento de desacreditar al refresco más consumido en el mundo.

Se le ha hecho responsable de provocar enfermedades como la osteoporosis o la diabetes, de producir crisis de ansiedad e incluso de causar la muerte de una persona por "sobredosis", claro que nadie sabe quién era esa persona, ni cuándo ha sido, ni dónde  se  ha producido semejante disparate.

Sobre la acidez de su composición se ha dicho que es tan alta que puede utilizarse para quitar el óxido de los metales y que a nuestro estomago le sienta como un tiro, produciéndole daños irreparables. Hay que aclarar que indudablemente es una bebida ácida, de hecho contiene tres distintos: ácido carbónico, ácido cítrico (en algunos productos) y ácido fosfórico. El nivel de acidez es muy fácil de comprobar simplemente midiendo su pH (7 es neutro, y cuanto más bajo, más ácido). El pH de la Coca-Cola, dependiendo  de  la variedad, puede oscilar entre 3.0  y  2.5.

Si la comparamos con algunas frutas, tiene una acidez similar a las cerezas (3.2), las fresas (3.0) o las uvas (2.8), sin entrar en cítricos, que aproximadamente rondan valores de 2.0. La acidez de estos productos no supone ningún problema para nuestro organismo que, en situación normal, está preparado para asimilar sin  dificultad este tipo de alimentos.

En cuanto a su facultad para quitar el óxido, no es ningún misterio, ni es porque sea corrosiva, es simplemente porque al contener ácido fosfórico puede eliminar, en parte, la oxidación, como también lo hacen otros alimentos como el vinagre (ácido acético) o el zumo de limón (ácido cítrico) que son mucho más efectivos para este fin. En este enlace hay un interesante experimento real con los tres productos.

Actualmente se sigue especulando con el contenido de cocaína que provoca adicción a la Coca-Cola. Se sabe que en los orígenes de la bebida formaba parte de la composición el extracto de coca, pero en 1903 fue sustituida por la cafeína, aunque se mantienen los extractos no alcaloides de hojas de coca que  son completamente legales y  que no deben confundirse con la cocaína, como pasa a veces.

Un rumor muy alarmante asegura que las latas almacenadas tenían residuos de orina de rata que resultaban venenosas. Existen varias versiones de este mito de origen brasileño, en las que personas atléticas, amantes del deporte, caen al suelo fulminadas por una leptospirosis. Esta enfermedad es producida por leptospiras que existen en la orina de las ratas. El rumor afirma que las bebidas en lata quedan guardadas en almacenes donde generalmente hay roedores y posteriormente son transportadas  a las tiendas sin  la debida limpieza.

Desde luego es prácticamente imposible una contaminación de este tipo teniendo en cuenta el proceso de elaboración donde las latas vacías llegan envueltas en film retráctil y antes de introducir el producto son sometidas a un lavado y enjuague higiénico y después de rellenarlas se vuelven a envolver otra vez en el film protector que permanece hasta el destino final en las superficies comerciales. Naturalmente, si el producto se consume directamente de la lata, hay que tener la misma precaución de limpieza que se tendría con un vaso.

En conclusión, no se puede decir que sea un ejemplo de bebida saludable, pero tampoco hay que demonizarla como si fuera un veneno. Para los que nos gusta es uno de esos pequeños placeres como el vino, la cerveza o  el café, que no son perjudiciales si se saben consumir con moderación, así que, acabaremos este artículo y nos beberemos una Coca-Cola bien fresquita. ¡¡ QUE APROVECHE !!.

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