lunes, 25 de febrero de 2013

EL CORTE DE DIGESTIÓN

Todos hemos oído hablar del "corte de digestión" como el problema que puede producirse por meterse en agua fría cuando estamos digiriendo la comida. Es un término poco apropiado y engañoso, teniendo en cuenta que lo que sucede realmente no tiene nada que ver con un fallo en el proceso digestivo, a pesar de que la mayoría de la gente piensa que sí. Su nombre correcto es "hidrocución"  y es un síncope que se produce cuando la piel y las vías respiratorias superiores entran en contacto brusco con el agua fría. La diferencia de temperatura puede provocar un reflejo de inhibición de la respiración y  de  la circulación, pudiendo ser  a  veces incluso mortal.

Para explicarlo sin recurrir a demasiados tecnicismos, se puede decir que la piel, cuando se expone al sol, alcanza temperaturas muy elevadas y la red venosa o arterial periférica se dilata mucho y acumula un volumen sanguíneo importante. Al sumergirse de golpe en el agua fría, se produce constricción inmediata que impele esta masa sanguínea con una elevada presión a la red circulatoria profunda y puede ocasionar una falta  de irrigación sanguínea  en el cerebro  y como consecuencia la hidrocución.
 

En estos casos se le suele echar la culpa, de forma errónea, a una interrupción del proceso digestivo (de ahí el mal llamado "corte de digestión") cuando normalmente, el principal motivo del síncope es el contacto brusco de la piel demasiado caliente con el agua fría. No obstante, la norma de no bañarse de inmediato después de las comidas es una precaución acertada, ya que durante la digestión la sangre fluye en mayor cantidad a los órganos digestivos y hace que falte en otras zonas del organismo. 

Sin embargo, la mayor incidencia de casos de hidrocución se da en las personas que, después de una prolonga exposición al sol, con la piel muy caliente, deciden darse un baño. Puede que nuestro organismo sea capaz de soportarlo sin consecuencias, pero otras veces, ese chapuzón acaba muy mal.

Por eso, el error de la mayoría es pensar que con dejar pasar un tiempo después de comer nos podemos bañar sin ningún riesgo, desconociendo que el mayor peligro no es por la digestión, sino porque ese tiempo de espera (sobre todo los niños) se está expuesto al sol, con el consiguiente calentamiento de la piel y un peligro potencial de sufrir un shock termo-diferencial si nos bañamos en esas circunstancias, independientemente de que hayan pasado desde la comida 2, 3 o 5 horas. Evidentemente, si además se está produciendo la digestión, o hemos hecho ejercicio físico de cualquier tipo, aumenta el riesgo de que se produzca la hidrocución, que  algunas veces  puede  tener desenlaces  fatales.

En contra de lo que se cree, las personas más vulnerables a este problema no son los niños, sino los ancianos y las personas con problemas de corazón, por tener menos fortaleza para resistir el síncope. El que tenga especial incidencia en los niños y según las estadísticas sean un grupo de riesgo, es principalmente porque son los que más tientan la suerte, mezclando todo lo que ayuda a que se produzca el problema, porque es frecuente ver a niños que poco después de comer, juegan bajo un sol abrasador y después se tiran de cabeza al agua, que es un compendio de todo lo que no se debe hacer. Claro  que, solo son  niños y  es a  los adultos  a  quien les corresponde velar por su seguridad.

Las precauciones recomendadas para que no se produzca la hidrocución son sencillas: evitar la exposición prolongada al sol, no hacer ejercicio físico intenso antes del baño y dejar pasar un tiempo prudencial después de las comidas, especialmente si han sido copiosas o se han ingerido bebidas alcohólicas. Como precaución general, además, debemos mojarnos poco a poco todo el cuerpo acabando por la cabeza, para que el organismo se adapte de manera progresiva  a los cambios de temperatura.

Cuando se produce la hidrocución, pueden darse distintos niveles de gravedad. Los síntomas, en el mejor de los casos, suelen ser palidez, mareos, escalofríos y vómitos, que no tienen mayor importancia. La situación se puede agravar si hay una pérdida del conocimiento, porque si la persona se encuentra en el agua y nadie se da cuenta, irremediablemente morirá ahogada. En los casos más extremos provoca una arritmia grave o  una  parada cardíaca  súbita, con  muerte instantánea.

Seguro que alguna vez te has pasado por alto las recomendaciones para evitar el riesgo de hidrocución y no ha pasado absolutamente nada, pero hay que tenerle mucho respeto y no debemos ser temerarios porque puede que 10, 100 o 1000 veces no pase nada, pero solo con que una vez "venga mal dada"  las consecuencias pueden ser fatales, por eso vale la pena tomar precauciones.

EN LA ELABORACIÓN DE ESTE BLOG SE HA UTILIZADO INFORMACIÓN Y MATERIAL OBTENIDO EN INTERNET. EN EL CASO DE QUE SE HAYA USADO CONTENIDO QUE PUEDA INCUMPLIR ALGUNA LEY DE DERECHOS DE AUTOR, ROGAMOS SE NOS COMUNIQUE Y SERÁ RETIRADO INMEDIATAMENTE.

2 comentarios:

nama dijo...

Cuidado no te bañes después de comer, espera por lo menos dos horas o te va agarrar una congestión nos decían y se lo seguimos diciendo a nuestros hijos.

Rafa Fernández dijo...

Gracias por tus comentarios, nama.